En ese día uno jura que será un día de total libertad. Si, ya estamos mas
grandecitos; ¡Mamá, hoy dormiré hasta tarde,
já! Pero no señores,
así no es tanto la cosa, mientras uno siga viviendo en la casa de los padres, eso se ve totalmente perjudicado.
Hoy yo quería (y suponía) quedarme hasta tarde en el
pc. Es mi cumpleaños y si quiero quedarme hasta las 7
am haciendo nada frente a una pantalla exageradamente luminosa, lo haré. Soy grande y es MI día. ¡Pero no! Adivinen quien
apareció en medio de mi hazaña
cumpleañesca, si señores y señoras, señoritos y señoritas: mi
queridisima Madre, la cuál alzó la voz solo como una madre santa lo puede hacer y me dijo: basta, sale del
pc.
¡Entré en pánico! Pero mamá, dios mio, ¡¿qué estas diciendo?! Soy yo, tu hija, la que hoy a las 00:00
horas cumplió un año mas de vida. ¡Es mi día! ¿cómo osas a decirme eso?. ¡Pido libertad, fraternidad e igualdad (a lo mas Revolución Francesa) y un poco de clemencia!
Eran las 4
am, faltaban sólo dos horas para cumplir mi
super cometido y no tuve mas remedio que apagar el computador. Las palabras de una madre no se contradicen, ni si quiera con un bonito discurso revolucionario (que por cierto no se lo dije o me arriesgaba a la mas dura pena de muerte: la guillotina)
Para el
próximo año planearé una buena lucha y la ganaré con el arma mas mortal existente (exceptuando la bomba
atómica): los 18 años, la mayoría de edad ¡
Já!
Preparate mamá que
allá voy...
Pero por mientras, creo que
tendré que seguir haciendo aseo o algo productivo y no sublevarme más.
felices 17 para mi :)